Wednesday, December 31, 2008

Trapped (Unconscious version)

Estaba en una casa. En el hall de entrada, para ser más exactos. No la reconocía como un lugar en el cual había estado anteriormente. Enfrente mío, había una puerta con vidrios y dos ventanas bastante grandes, una de cada lado de la puerta. El lugar era (o, mejor dicho, se sentía) enorme, pero mi visión sólo llegaba a abarcar lo que tenía adelante mío. Había gente alrededor mío, pero, más importantemente, una persona se encontraba al lado mío con la cual yo ya estaba aparentemente hablando. Esta persona, que no era ni es un extraño, estaba comiendo salchichas con chimichurri y salsa golf.
- Sos un mersa. - le decía yo, y enseguida me levantaba de mi asiento para acercarme a la puerta. Mí único pensamiento en ese momento era que tenía que salir de esa casa y volver a mi hogar.
Lograba abrir la puerta, y salía al jardín de entrada. Era hermoso, con mucho pasto verde, y un camino en el medio que llevaba a una calle. Al levantar la vista, me daba cuenta de que esa calle era la más familiar de todas: Reconquista al 100, entre J.D. Perón y Bartolomé Mitre. Pero enfrente de esta casa, no se divisaba ningún Banco Hipotecario ni Francés, sino otra casa, igualita a donde yo había estado hacía tan solo segundos, en apariencia. Pero, admirar esta casa fue cosa de unos segundos, ya que caía en la cuenta de que alguien me estaba esperando. Esta persona, tampoco extraña, me indicaba que para poder retornar a mi casa, lo único que tenía que hacer es tomar el colectivo de línea 41, que casualmente también se tomaría él, y estaría en una hora como máximo. Nos disponíamos a dar la vuelta por la calle Perón y doblábamos en 25 de Mayo, dónde se encontraba la parada. La persona con quien yo esperaba no emitía sonido, y yo me dedicaba a mirar los autos pasar y pensar que de no ser posible el retorno en colectivo, que un taxi me dejaría más que cómodamente.
Sin embargo, cuando mi enfoque volvía a la realidad, la persona que estaba conmigo había desaparecido. Con él, se habían desvanecido la parada del colectivo, la gente en la calle (pues había otras tantas personas), y todos los vehículos, incluyendo los taxis. El cielo estaba repentinamente nublado y una lluvia torrencial caía desde las grises nubes. Mi primer pensamiento era que, con esa lluvia, jamás iba a conseguir un taxi vacío, por lo que me daba vuelta y retornaba a la casa de donde había salido originalmente. Entraba nuevamente, no sin antes mirar las zanjas que se estaban formando en las calles y los caminos cercanos. Decidía esperar a que termine de llover para poder intentar partir nuevamente.
Una vez (más) adentro, podía ver claramente que, dentro de esta casa tan grande, había una fiesta. Pero no era cualquier fiesta: los únicos invitados eran aquellos que trabajaban para cierta empresa donde yo mismo trabajaba (y sigo trabajando actualmente). Ninguno de todos estos empleados estaba ausente a la reunión, y todos convivían en ella con una aparente felicidad y satisfacción. Pero para mí, el sentimiento no era el mismo. Entrar en esta fiesta era abrumador, y cada segundo que pasaba, eran cada vez más urgentes mis ganas de salir de ella. Sin embargo, me disponía a distraerme, dado que no tenía remedio más que quedarme hasta que cesase la lluvia. Tres mujeres, tampoco extrañas, proponían una conversación vacía e interesante para la ocasión. Pero, a pesar de la necesidad de pasar el rato, me resultaba imposible escapar la realidad, y mi conversación derivaba a:
- Tengo que salir de esta fiesta. Tengo que salir de este lugar, cuanto antes.
Una de las mujeres sonreía irónicamente, sin decir palabra, pero expresando con la mirada que yo no era el primero en tener tal deseo, ni sería el último.
La segunda mujer, ya algo entrada en años, pero jamás perdiendo su compostura, dignidad y elegancia, me miraba fijamente, tampoco espetando ni una sílaba, muy al contrario de su actuar habitual.
La tercera y última mujer, notoriamente embarazada, no iba a callarse la boca. Nunca lo hizo y nunca lo hará. En tono determinante pero angustiado, inquirió:
- Pero, si vos te vas... qué va a ser de nosotros?
Yo no tenía la respuesta a su pregunta, ni a ninguna de las preguntas consecuentes que ella seguramente tendría. Mi única respuesta era:
- No sé. Pero no puedo quedarme a averiguarlo. Yo tengo que salir de este lugar.
Al pronunciar estas palabras, casi como por arte de magia, la lluvia había finalizado. Me daba vuelta e intentaba girar la manija de la puerta. Cerrada. Seguía intentando. Seguía cerrada. Cuanto más intentaba, una voz en mi cabeza se volvía cada vez más fuerte: cerrada. Cerrada. Cerrada!
No me iba a rendir. Si la puerta estaba cerrada, entonces iba a intentar las ventanas. Pero, nuevamente, el marco era inamovible en ambas. Estaba encerrado. Las lágrimas empezaban a salir de mis ojos y correr por mis mejillas. Eran lágrimas de tristeza, lágrimas de ira, lágrimas de desesperación.
Las tres mujeres observaban la escena sin inmutarse. Secándome las lágrimas, me disponía a pedirles ayuda, pero casi repentinamente, aparecía un hombre. Este hombre, siendo una figura importante en esta empresa y a quién yo reportaba (y aún reporto), estaba decidido a animar la fiesta, y se acercaba a nosotros cuatro sosteniendo algo irreconocible en sus manos. Sin embargo, no era ningún extraño a la situación, ya que su introducción, en tono convincente y alegre, era:
- ¡No te vayas! ¿Por qué habrías de querer irte de acá? Si te quedás, te podemos ofrecer...¡esto!
Y me mostraba un caja de aluminio que contenía golosinas en su interior, la cual sostenía con una mano. En la otra mano, sujetaba un pote con un líquido blanco y aparentemente viscoso en su interior.
- No, te agradezco - era mi respuesta - Me gustaría salir.
- ¡Pero daleeeeeee! Probá uno de estos, te van a encantar y te vas a querer quedar, vas a ver.
- No. ¡Te dije que no me interesan estas estupideces! ¡Todo lo que me importa en este momento es salir de este lugar, de esta fiesta, de esta casa! Necesito salir de acá, no puedo respirar, y...
Pero mi llanto se veía interrumpido por el movimiento repentino de la primer mujer, la de la sonrisa irónica. Metía la mano en la caja de aluminio, agarraba un chupetín en forma de pie, y lo mojaba en el líquido blanco, para luego meterselo en la boca y saborearlo.
Y en ese instante, todo comenzaba a dar vueltas. También empezaba a sentir náuseas. Las lágrimas caían y caían, mi llanto no paraba. La habitación se hacía cada vez más y más pequeña y sus paredes me encerraban, junto con las miles de personas que no eran extrañas, ellos y sus caras, todos felices porque no tenían otra opción más que serlo. No podía respirar, la luz se desvanecía rápidamente...

Y desperté.




Me tomó 5 minutos revivir el sueño, otros 5 minutos entenderlo y 2 minutos extra para tomar la decisión que tomé en el día de hoy. Y lo tuve en cuenta todo. Desde los aros de fuego que tendré que atravesar hasta las satisfacción que me causaría atravesarlos.

Me tomó toda la tarde contar esta historia a algunas de las personas más cercanas que tengo en ese lugar, entre ellas, la segunda mujer que nombré en el relato. Todas estas personas estuvieron de acuerdo conmigo en el momento en que les conté mi conclusión.

Tuesday, December 23, 2008

CHICOS, CHICOS!

Ay, perdón, se lo tengo que contar a alguien, no me aguanto:

Estoy chateando con una persona que piensa que porro y merca son lo mismo!


Qué alivio, gracias.

Monday, December 22, 2008

Este blog opina...


...que debería haber puestos (sean kioscos, puestos ambulantes, o simplemente locales) que vendan Frappuccinos (o Capuccino Frappé) en todas las esquinas de la Capital Federal.


Starbucks podría invertir en este proyecto - éxito asegurado, al menos tendrán un cliente por día (yo, obviamente, ya que por medio de este post, confieso que soy completamente adicto).

Friday, October 10, 2008

The Stupidity of the Human Kind

Hey Jack --

you know I ain't seen nothing. Nothing at all.
But if I had, I would have an opinion about it. I would surely think that what you are doing is STUPID AND RECKLESS, not to mention I would be very disappointed because I wouldn't have pictured for being THAT kind of guy.
And if I had seen something, and if I had an opinion about it, I'd be forced to express it someway. I would know it was none of my business, but still, I would tell you how STUPID you'd be for doing what I'd know you were doing, and would be forced to smack you around and kick your ass just for the sake of teaching you a valuable lesson.

But, like I said, I ain't seen nothing, so I don't have anything to say about that which I haven't seen.

Monday, October 6, 2008

Flaccid

Yo says:
me están llegando mails de admin@viagra.com... me estarán tratando de decir algo?
Clari says:
jajaja a mi tambien y el puto junk no los filtra
Clari says:
no se que onda
Yo says:
jsjajaja a mi ahora si, pero antes no
Yo says:
tengo ganas de responderles "no, it doesn't have a problem, it's just not getting any"
Clari says:
JAJAJAJAJAJJAA
Clari says:
thank you for reminding me ASSHOLES!

Wednesday, October 1, 2008

La Ley de Murphy?

No falla eh.
El día que decidís hacer las cosas mal, es el día que más se necesitaba que hagas las cosas bien.

Igual no me arrepiento (por ahora).


Nota aparte, estoy desinspirado para escribir, por eso hace rato que no escribo.
(el año pasado me pasó por la misma época, para Septiembre tampoco hice ningún post... debe ser por el cumpleaños y eso)

Saturday, August 30, 2008

Cosa de Hombres?

Recién en el laburo pasó esto:
Algún individuo decidió ponerse desodorante en la row a donde estoy sentado. Luego de llamarle la atención por primera vez (ya que me estaba asfixiando), se pone desodorante UNA SEGUNDA VEZ. A lo que abrí el IM del laburo y mandé el siguiente mensaje a todo el piso:

"Chicos - tengamos un poco de dequorum y civilización. Si se van a poner desodorante, NO LO HAGAN EN EL MEDIO DEL PISO Y MUCHO MENOS EN MI ROW PORQUE ME ASFIXIO.
La higiene previa al horario laboral tampoco está de más."

Luego de varias risas y contestaciones de mucha gente, cuando me levanto de mi station, alguien hace el siguiente pop-up:

"No se pongan desodorante porque a Sebastián le gusta el olor a hombre".

Estallé. Fue GENIAL. La respuesta perfecta. Merecía ser premiado.
Cuando ofrecí un extra break, nadie asomo la cabeza... pobre cagón. Yo le iba a dar el extra break!

Monday, July 21, 2008

Mi amigo top

Conocí al más top de mis amigos en uno de los lugares más trashy del planeta: un call center. Cualquiera que nos viera por la calle, vería la diferencia al instante. Ni hablar si se pone a conversar o comparar los pequeños detalles entre nosotros. Somos diferentes.
Por empezar, él vive en uno de esos barrios pasando la general paz, pero en Zona Norte. O sea, del "lado bueno", como quien diría, ese lado que no te da miedo cruzar. Su familia y amigos son de la misma zona. Es deportista: corre, juega al basket, y al tenis, ocasionalmente. Estudia mucho, saca buenas notas (a pesar de que se queja constantemente porque cree que le va a ir mal), y es exitoso en casi todo lo que se propone. Siempre va bien vestido, peinado y perfumado a donde sea que vaya. Se va de vacaciones a Europa. Tiene clase, pero no lo sabe completamente.
Es, a su vez, uno de esos amigos que no veo tan seguido. Nuestros encuentros son breves para lo que es normal: nunca exceden las dos horas, ya sea porque nos juntamos a cenar, o a compartir unas cervezas o tragos en compañía de alguna otra posible persona. Nos mantenemos en contacto por Messenger o mensaje de texto, donde nos contamos rapidamente las últimas novedades, hasta nuestro próximo encuentro.
Como con la mayoría de mis amigos, costó hacer el "click" inicial. Eramos compañeros de trabajo, pero no hablabamos demasiado más que de eso. Las circunstancias que fueron cambiando con el tiempo hicieron que yo sienta resentimiento por él. Era estúpido. Eran celos que marcaban un territorio innecesario. Una vez que pasó esa primera etapa, el "click" fue casi inmediato.
Porque sí, como mencioné antes, somos diferentes. Pero también somos muy similares, muy en el fondo. Porque somos los dos orgullosos: nunca en la vida ninguna va a aceptar que el otro le pague o regale algo, porque odiamos eso (nos encanta ser los que pagamos). Porque pretendemos ser serios y hostiles, pero somos graciosos y amigables debajo de ese frío exterior. Porque nunca lo vamos a admitir, pero nos importa lo que le pasa al otro. Y sabemos hasta donde debemos preguntar para no poner al otro incómodo. Nos entendemos.
Y de esto me di cuenta esta noche, mientras me despedía de él con un abrazo: a pesar de las pequeñas diferencias y similaridades, somos amigos. Y yo, personalmente, no quiero que eso termine. Ever.

Friday, July 11, 2008

Futuros empresarios

Saliendo del Village Recoleta, al menos por la noche, siempre hay una cantidad importante de niños tratando de ganarse el pan (o de evitar el chirlo de la madre) vendiéndo rosas. Ninguno dice nada muy fenomenal ni impresionante. Su speech siempre tiene 2 o 3 preguntas, dependiendo de si llevás algo de comer o tomar en la mano. El hecho de que hagan la siguiente pregunta depende de tu respuesta en la anterior. Cambian solamente si esta es negativa:

- Me comprás una rosa para la dama?
- Me comprás algo en el kiosco?
- Me lo regalás? (señalando a lo que sea que lleves en la mano)

Si tu respuesta es negativa para las tres preguntas, recurren a jugarretas sucias como hacerse los que lloran, abrir y cerrar los ojos para darte lástima, contarte de su casa, su familia y sus falencias monetarias, o seguirte por media cuadra hablandote de lo mismo, y discutiéndote como a su edad (10 años, máximo) ya toman café y que no les va a hacer mal que le regales la bebida con cafeína en tu mano. Sólo el más descorazonado podría decirles que no.
Pero hay uno de estos chicos que anoche fue más allá de la rutina que practican los demás. Hay uno que tiene el poder para negociar la simple compra de una rosa, sin necesidad de recurrir a las demás preguntas. Y él, en cuanto me vio salir del complejo con mi amiga Clara, se acercó inmediatamente y me dijo:
- Te puedo hacer una pregunta, vos que tenés cara de bueno?
- Eeh... bueno - le respondo.
- Hagamos un trato: yo les digo unos poemas que aprendí en la escuela a vos y a ella, y a cambio, vos me comprás una rosa para ella.
- Y a cuánto está cada rosa?
- 3 pesos. Si me comprás me hacés un re favor porque... - se acerca y me dice al oído - tengo que vender todas estas y estoy laburando desde anoche.
- Bueno, mejor hagamos así: no nos cuentes ningún poema, y yo te compro.
- Todas? - dice con cara de ilusionado y sorprendido.
- No, no, te compro una sola - le digo, sacando la billetera.
- Bueno... y una propinita?
- Dale - le digo, entregándole 4 pesos.
- Un peso?! - me dice, aparentemte contento.
- Sísí.
- Cuando seas grande vas a tener una empresa - acota Clara.
- Vos tenés una empresa? - le pregunta el chico, nuevamente sorprendido.
- No, cuando seas grande, vos vas a tener una empresa, porque sabés negociar.
- Ah - se va, sin decir otra palabra.

Clari se quedo con la rosa, obvio. Y después la agarre del brazo para que parezca que somos una pareja de verdad, y el chico no se desilucione enterándose que no había contribuido para nada al romance. Pero sí al de los negocios. Algún día, quizás irá por más.

Gorditos

Lunes al mediodía. Luego de una ducha, me visto. Decido ponerme mi nuevo buzo/saco a rayas rojas y petróleo, además de mis jeans/chupines destruidos, zapatillas, etc. Me admiré en los espejos de mi tía, ya que ahí me estaba quedando. Los tres espejos son de cuerpo entero: uno en el baño, uno en su habitación, y el último, en la entrada del edificio. Todos dijeron lo mismo: con ese buzo puesto, se te notan las "carnitas".
Pero lo ignoré. Me dijé a mi mismo "Y qué?". Yo sé que estoy gordo. No tanto como el año pasado, bajé de peso, y volví a subir un poco, pero es hora de enfrentar la verdad: no voy a ser flaco a menos que haga un esfuerzo. Y no lo estoy haciendo, me castigo con comida chatarra y capuccinos con muffins casi diariamente. Me gustan los postres. No limito mi vida a qué tan bien me veo en los ojos de los demás. Sé que no importa si estoy un poco gordo, todavía puedo sentirme bien conmigo mismo, con el resto del planeta, salir, reír, sentir, y también seducir. No todo es físico. Estoy bien así, me acepto, y me pongo la ropa que quiero, asi haga ver mis love handles o no.

Pero obviamente, todo esto es una farsa, porque el momento en el que, ese mismo día, mi profesor de canto, inocentemente, me dijo "gordito" y que "tengo bastante espacio donde guardar aire", resurgió mi violencia y odio interior y casi le rompo la cara a patadas, olvidando así mi filosofía del día. Pero fue humilde y honesto, y admitió que él también lo estaba.
Entre gorditos nos entendemos. Y eso está bien.

Friday, July 4, 2008

Ticket to ride

Me tomé el 107 (sí, el colectivo) en Olazabal y una calle cuyo nombre no recuerdo. No había tenido que esperar mucho, unos simples minutos, y estaba acompañado. Todo iba saliendo bien.
Siempre que no voy muy lejos, le digo al chofer las calles donde me bajo, así evito que me pregunte luego a dónde voy si le digo "90", en lugar de "$1". Hice lo mismo en esta ocasión al subir, pago y tomo mi boleto, prendo el mp3, y me distraigo escuchando la música, mientras pienso en una persona y qué acciones tomaré en el futuro cercano.
No pasan tres minutos, que levanto la mirada y me encuentro a un señor regordete mirándome. Me doy cuenta que está ahí porque de repente algo me tapa la luz del tubo en el techo, sino, ni me inmuto. Me está hablando, no sé qué dice, pero sé que lo estoy mirando con cara de desconcierto, hasta que entiendo que no era uno de esos anormales que te hablan en el colectivo porque sí, sino que es el que controla los boletos. Con un salto y sin decir palabra, me dispongo a buscar mi boleto en mis bolsillos. Él se ocupa de revisar los boletos de los otros tres pasajeros mientras tanto.
Y yo busco. Y busco. El bolsillo del pantalón, entre las monedas, adentro de la billetera. El otro bolsillo del pantalón, junto al celular. El bolsillo del saco, vacio, excepto por un agujero, que estaba también vacío. El otro bolsillo del saco, con las llaves, el mp3, los chicles, y papeles inservibles. Nada. Sin rastro.
No puede ser!, pienso. Me paro, y me sostengo del caño que estaba al lado de mi asiento. y con la otra mano, revuelvo los bolsillos nuevamente, sin éxito.
- Ya va a aparecer - acota el empleado.
Le sonrío, sin responderle todavía. Saco todas mis pertenencias de los bolsillos, abro papeles, reviso entre las cosas. Nada. Se me cae una moneda al piso. Me agacho a levantarla, sin quitar la vista de los 2 boletos tirados en el piso. Uno es de $1, el otro está doblado. Será? No podía arriesgarme, no me iba a creer si era mío. Ya fue.
- No, no aparece. No lo tengo, no lo encuentro - finalmente digo, dirigiéndole por primera vez la palabra al expectante empleado.
- Seguro? Mirá que tengo tiempo, buscá tranquilo - responde, paciente y amablemente.
- No, no lo tengo, ya busqué 3 veces, se me debe haber caído o nunca lo guardé, no sé.
- Bueno... te tengo que cobrar, entonces.
- Sí, mejor. No hay drama. - digo, sacando 90 centavos y entregándoselos, luego de comentarle mi destino. Me agradece y me da un nuevo boleto, ya con una tilde hecha en birome negra.
Medito unos segundos: es la primera vez que me pasaba algo así. ¿Qué le pasó a mi boleto? ¿Dónde quedó olvidado? Miro al piso y levanto el boleto tirado por el cual había estado en duda antes. La hora decia 15:32 - no era. Mejor así, me hubiera sentido estúpido. ¿Qué más me estoy olvidando ahora? El empleado gordito simpático había interrumpido algo, un pensamiento. ¿Qué era?
Ah, sí. Estaba pensando en vos. Últimamente no puedo parar de pensar en vos.

Thursday, June 26, 2008

Disconnecting

Hay veces en la que uno necesita desconectarse de todo. Apagar el celular, desenchufar la computadora, desconectar el teléfono y bloquear toda vía de comunicación con el mundo exterior. Es necesario dejar afuera el ruido, los pensamientos, los problemas, la rutina. Es necesario sumergirse en uno mismo, e ir hasta el fondo de todo. Es imperativo cancelar todas las responsabilidades, y dejar todas las preocupaciones para otro día. Y hoy es ese día para mí. Hoy, en cuanto posteo esto, desaparezco por un rato. Quizás son un par de horas, quizás un día entero, quizás dos. No sabría decirlo.
Uno siempre tiene muchas razones para hacer esto. Las mías, ahora, son:

- Su respuesta fue "Necesitás que me distancie?" (es necesario decir más?)
- Ante-anoche soñé que alguien me amaba (no tenía cara esa persona, sólo era amor).
- No estoy inspirado para estudiar.
- Estoy cansado de trabajar. No entiendo nada de lo que tenga que ver con mi situación laboral en el momento.
- Estoy antisocial, odio y envidio a todo el mundo. Todos son mejores que yo.
- Me siento incapaz de hacer algo bueno (de nuevo).
- Me siento numb. (no conozco la palabra en castellano para describirlo)
- Necesito dormir.
- Necesito apagar el ruido.
- Necesito estar conmigo mismo y nadie más.
- Necesito paz.

Monday, June 16, 2008

Throw the bomb and run! (Relationship Retarded)

Recién llego de salir con un chico. No fue una cita formalmente hablando ni mucho menos, pero sí fue 2 personas que nos juntamos a hablar de todo. Y cuando digo de todo, I mean, DE TODO. La verdad, la pasé muy bien, él es una persona muy interesante, y se me desdibuja el mundo cuando hablo con él. Es muy raro, me resulta muy fácil articular palabras, y me resulta muy fácil decir la verdad, y el tiempo se me pasa volando cuando estoy charlando con él. Hay como una cierta conexión mental, es muy extraña. No en una forma de que me hace sentir como colegiala babosa tampoco. Es decir, cuando me gusta alguien en serio (no hablamos solo físicamente, sino en un todo), tiendo a ponerme muy idiota y no saber como actuar, pero con esta persona es como muy diferente, como que ya estoy cómodo alrededor de él y no tengo que hacerle el esfuerzo de intentar caerle bien. Es, sin otra palabra, un sentimiento bastante lindo, creo que nunca me había pasado.
En fin, para dejar de irme por las ramas, a cierto punto de nuestra conversación, ambos llegamos a la conclusión de que somos "relationship retarded", debido al historial horrible de relaciones fallidas que tenemos, y también porque nos cuesta expresar lo que buscamos y buscar lo que queremos. Y si lo encontramos, de ahi a que ese deseo se vuelva una realidad, algo concreto, hay como un salto enorme que siempre nos cuesta dar.
Terminada la noche, me di cuenta de que un ejemplo clarísimo de que tan retardado soy en cuanto a relaciones, es simplemente, él. Mientras me preparaba para ir a dormir, me di cuenta que en toda la noche, no le había dado un indicio real de que él me atrae bastante, y no había hecho nada para que algo pase, cosa que me había prometido cuando empezó la noche, y me lo repetí una y otra vez en mi cabeza. Algo adentro mío impidió que yo diera esa iniciativa, y no es la primera vez que pasa.
Así que, seguramente por culpa de la cerveza que tomé, tomé cartas en el asunto. De manera muy patética, escribí un SMS, la gran ayuda para la gente socialmente retardada como yo. Decía así:

"Adiviná quién es más relationship retarded? Sabías que estuve toda la noche pensando en decirte que I kinda like you y nunca me salió? Nevermind anyway, ya con todo lo que hablamos es obvio como viene la mano. Sorry si te incomoda, I had to say it somehow. Nos vemos el miercoles, descansá!"

Triste, no?
No sé si lo más triste es que la única forma en la que me salió fue un SMS, y no decírselo en la cara como una persona normal, o decírselo en sí y a esta altura. Además, hubiera sido más beneficioso encararlo, porque si realmente habría algo que hablar del tema, me lo hubiera dicho en el momento. Ahora voy a morir esperando que alguna vez responda de alguna manera, y hasta estoy bastante seguro de que no lo hará e intentará obviar que alguna vez recibió ese mensaje, como haría cualquier persona que se cruza con alguien como yo. Ya pasó media hora y no hubo respuesta, así que imaginense. Si fuera medianamente cortés, me mandaría a cagar, mínimo.
Por otra parte, me siento aliviado. Sí, fui un completo loser, nadie lo niega, pero al menos le dije y ya me lo saqué de encima. Ahora la pelota está de su lado, él decidirá su destino. Espero que la telefonía celular no me falle justo hoy, o perderé toda esperanza que había depositado en ella!

El miércoles les cuento qué pasó.

Friday, June 13, 2008

"Carried" away indeed!

Recién vuelvo de ver la tan esperada (no realmente por mi, pero sabemos que practicamente toda mujer viva en este planeta ansiaba con este día) y recién estrenada película de Sex and the City.


En sí, no tengo ganas de hacer un review importante de la película, ya que el 80% de mis lectores (y todos sabemos que son 5 como mucho) vió la serie, y no quiero cagarle la emoción a nadie. Por ahora, sólo voy a decir que es sorpresivamente buena, ya que no esperaba que me gustara, después de la desilución que me llevé con algunos personajes una vez finalizada la serie. En cuanto a estos mismos, confirmé que sigo odiando al personaje de Miranda, por ser la típica yanki frustrada con la vida y que me recuerda a tantos clientes que atendí trabajando en call centers; Charlotte me cae mejor sorpresivamente, a pesar de sus sueños de esposa y madre que perdurarán hasta el fin de los días; Samantha, decepciona; y Carrie, la misma boluda de siempre. Ah, y se ve que no consiguieron al actor que hacía de Marcus (el novio de Stan), y pasan cosas bizarrísimas en consecuencia. Pero basta, o les termino contando el final (no, no es predecible, para nada).


Lo que sí me sorprendió fue el público de la película. Era obvio que lo que principalmente uno iba a ver eran mujeres, ya que es una serie creada para ellas, quienes, bajo la ilusión de que las cuatro protagonistas son mujeres independientes y que jamás necesitarán un hombre, admiraban la serie irremediablemente. Y esto se puede verificar con simplemente ver el vestuario que utilizan. ¿En qué piensan todas estas mujeres (BTW, todas single and over-thirty, talk about stereotype) cuando se ponen esas combinaciones bizarras que se ven en la serie? ¿Qué pasa por sus cabecitas cada vez que elijen ponerse prendas que de lejos parecen tener el mejor de los estilos, y de cerca, sabés que lo compraron en el boliyopin más cercano? ¿Acaso realmente piensan que están usando accesorios y telas de Prada, Ralph Lauren y Louis Vuitton? Había un alma desgraciada que tenía puesto un collar rojo brillante que parecía una de esas cadenas para bicicletas, combinado con unos pantalones de glitter rojo... GLITTER! Quién les hizo creer que cualquier cosa con glitter iba a hacerlas ver bien? Pobres santas! Hasta las combinaciones horriblemente coloridas que usa Sarah Jessica Parker elijen! Chicas, ella no necesita que la imiten, no ven que es todo una táctica para llamar más la atención de lo que ya lo hace? Digo, who in their right mind se pone un vestido con una flor tan horrible como el primero en la que vemos a la actriz? A ella habría que decirle que su cara de caballo basta para retener miradas, la ropa es innecesaria!


La segunda porción del público estaba cubierto por el fans club de gays de la serie. Había toda una fila llena de maricas aplaudiendo, riendo y esperando ansiosamente el comienzo del film. En ocasiones, se veía a alguno que fue con su mejor amiga, como el pibe que estaba sentado al lado mío, y yo, por supuesto.


Y, por último, lo que no podía faltar, la peor especie: el hombre hetero. Ese que fue con su novia, esposa, o la que se quiere garchar, y se aguanta la película con ese único fin: garchar. A estos son los que más compadezco, porque seguro fueron arrastrados por alguna pobre estúpida sin amigas, se sabe la serie de memoria, y no le da ni pelota cuando aparecen las protagonistas en la pantalla. Una alternativa sería un novio o marido que le hace una escena para salir con ella, pero dudo que algún concubino haga escándalo por ver esta película.


Muy variado todo. Pero yo, la pasé muy bien. Me gustó la peli y, como dije, me sorprendió. La recomiendo, pero solo para los que vieron la serie entera y la disfrutaron. Sino, van al pedo, ya que no es muy diferente.



Friday, June 6, 2008

Blasfemias

Otra cosa que me irrita más que nada es cuando la gente habla al pedo, porque tiene ganas. En este caso, es algo que está siendo fomentado por los medios, como el diario Clarín y otros afines.
A ver, imbéciles ilusos y descerebrados: MADONNA NO VA A VENIR A ARGENTINA!
Basta de publicarlo por todas partes! Basta de creer todo lo que dice el diario (o acaso el diario JAMÁS dijo una estupidez?)! Basta de preguntarme "viste que viene Madonna a fin de año?"! Basta de ilusionarse cada 2 años por la misma estupidez!
Dejemos en claro que el famoso "Madonna vendrá con su nuevo tour a Argentina" viene siendo noticia desde el Re-invention Tour en 2004. Se publicó nuevamente en 2006, cuando salió de gira con el Confessions Tour. Alguno la vio siquiera poner un pie en este país? NO! Entonces, basándonos, como primera instancia, en estos hechos, este año NO VA A OCURRIR ALGO DIFERENTE.
Como segunda opción, podemos revisar hechos históricos: Madonna vino a Argentina a filmar la película Evita, allá por 1995/96. Recuerdan como los amigos peronistas (o más bien, los seguidores de Eva) la trataron en ese entonces? It wasn't very nice. Por supuesto, entiendo las razones de éstos para tratarla así, entiendo como se sientieron con respecto a que una artista popular y que ha tenido elecciones artísticas que muchos no apoyarían interprete a un personaje de tanto peso en la historia argentina. Pero, si Uds. fueran dicho artista... volverían? Piensenlo bien! Dudo mucho que la diva sienta algún tipo de afecto por este país despúes de aquella visita.
Y como tercera opción, miremos el lado económico de la situación: una entrada para un show de Madonna, cuesta, mínimo, 350 DOLARES en las mejores filas, o 150 DOLARES
aproximadamente en otras ubicaciones menos favorables. No alcanza la gente con ese tipo de ingreso para llenar River. River es el único estadio en el cual se puede poner una puesta en escena tan grande como la que hace la Reina del Pop, si no me equivoco. Realmente no tendría ningún tipo de ventaja económica en venir hasta acá. Y, si bien la considero una artista fenomenal, sabemos que Madonna sale plata. No haría una gira así si no recibe un beneficio monetario importante.
Como último, vale aclarar que no hay mención alguna sobre su visita a otros continentes que no sean América del Norte o Europa en el sitio oficial http://www.madonna.com - lo cual confirma los datos. De por sí, los diarios dicen que está un 90% confirmado, así que ni siquiera están completamente seguros. Por qué los lectores de estos medios, que gozan de una imaginación vívida, afirman que sí?
Honestamente, ojalá me cierren el orto. Ojalá que Madonna venga a Argentina, y yo quede como un estúpido por escribir esto. No hay nada que yo quiera más en el mundo que verla nuevamente. Pero por el momento, yo voy juntando plata para irme de viaje. No le debe quedar mucho tiempo más para salir de gira. Pero cuidado con lo que dicen. El próximo que me venga con un comentario al respecto, recibe un enema de borsego (o el link a este post, lo que esté más al alcance de la mano en el momento).

Preguntas estúpidas

Qué le pasa por la cabeza a la gente que te pregunta "de quién" o "con quién" cuando tenés un cumpleaños o salís con alguien?
Una cosa es que te lo pregunte tu madre cuando sos chico, para saber donde vas a estar y esas cosas... pero el resto de la gente, para qué? Si el nombre que le vas a decir a esa persona no les va a sonar familiar, y te van a preguntar de quién estás hablando!
O sea, si fuera alguien que la otra persona conoce, entonces directamente le vas a decir "Hoy salgo con Daniel" u "Hoy tengo el cumple de Sandra", entonces la otra persona va a saber a quien te referís y no va a hacer la tan esperada e irritable pregunta: "¿Y ese/a quién es?"
Y lo peor, es que la respuesta es aún más obvia: "Un amigo/a que no conocés". DA-AH! Qué ganas de hacer perder el tiempo preguntando estupideces!
Haganme el favor y la próxima vez que sientan el impulso de hacerme una pregunta tan estúpida, hagan fuerza para no decirla. Me irrita irremediablemente.

Tuesday, June 3, 2008

Condicional

"Si te regala un chocolate, es porque quiere pija"

- Alfred dixit.

Monday, June 2, 2008

Tupper Sex Parties?

De las cosas bizarrísimas que alguien pueda llegar a encontrar en el break room de un call center, es posible que esta sea la mejor:



Fue totalmente intrigante ver tal promoción pegada en la cartelera, tan camuflada y escondida, esperando ser encontrada secretamente.
Como no aguantabamos más la duda, llamamos al teléfono. Para mí que quien puso esa publicidad, trabaja ahí, porque tardó en atender como si estuviera en call y hubiera tenido que poner al cliente en hold.
Y aprendimos que se trata de reuniones donde va una vendedora a hacer promoción de juguetes sexuales. Claro, como los tuppers en los 80s/90s! Pero con consoladores y otras cosas supongo. Que interesante! Estamos pensando en contratar alguna reunión en el break room. Les aviso así vienen.
Ah y si les interesa la propuesta de esta persona y no se ve bien la info, yo les digo cual es eh. (Picaronas jiji)

(BTW, hablando de sex toys, busquen "flogger" en Google. Se llevarán una sorpresa)

Saturday, May 31, 2008

Lost s04e13

No se preocupen, no les voy a contar el final de temporada de LOST (aunque es GENIAL). Solo quería decir que la pelea entre el army guy y Sayid - totally arousing.


Y que odio a todo el mundo porque esta temporada tuvo solo 14 capítulos y seguro voy a tener que esperar hasta febrero del año que viene para la 5ta temporada.

Friday, May 30, 2008

Feliz cumple! (Comente ésta!)


En el día de hoy, 30 de Mayo de 2008. este blog cumple 1 año. Un año de aguantar mis quejidos, mi malhumor, mis malos chistes, mis pensamientos, mis pelotudeces, mis opiniones, mis rayes, y mi, por supuesto, constante inconstancia.
Un aplauso, por favor. Se lo merece.
(bueno, sí, a Uds lectores también, obvio. No se los olvida, en especial porque son como cinco.)
(La foto la saqué de http://chewonthatblog.com/, un blog de cocina. Lo afané, sí, como tantas otras fotos aqui publicadas. Google Images salva vidas).